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El salón de belleza dominicano estaba ocupado un sábado por la mañana en uptown Manhattan.  Una amiga y yo estábamos allí para que nos alisaran el cabello--un ritual semanal que consistía en que se nos tirara del cabello de manera dolorosa y en que nos sentáramos debajo de unos secadores de pelo más calientes que el sol en Dubai. Unos chicos del barrio estaban afuera jugando al básquetbol, mientras nosotras estábamos adentro en un día bonito, incómodas y aburridas.

De repente mi amiga me preguntó: "¿Y si dejáramos de hacer todo esto?".

Juntas calculamos que ahorraríamos al menos 300 horas y $2,000 al año si dejáramos de secarnos el cabello, ¡y ni hablar de todo el dolor que sufren nuestros pobres cueros cabelludos!  Quién sabe lo que podríamos lograr con todo ese tiempo libre y quizá, sí quizá, podríamos aprender a amar la textura natural de nuestro cabello.

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Eso fue pedir mucho en un barrio donde las chicas aprenden casi desde el parto que el pelo muy rizado (o hasta el pelo ondulado y grueso) se considera "pelo malo". "Pelo bueno" siempre es brilloso, sedoso y sobre todo, liso. Todas las personas que conocíamos alisaban el cabello. ¿En realidad podríamos dejar de hacerlo?

Afortunadamente, en la República Dominicana, una mujer ya estaba asumiendo esta misión. La bloguera Carolina Contreras ha estado ocupada creando su identidad de superhéroe en Internet, Miss Rizos, y con ella un movimiento de pelo natural que ha arraigado en Santo Domingo y Nueva York.

"Cuando empecé no se veían a chicas con el pelo rizado en el supermercado, el centro comercial o en cualquier sitio", dice Carolina, de 28 años, quien creció en Boston pero volvió a la República Dominicana después de terminar los estudios universitarios.

Cuando caminaba por las calles de Santo Domingo con su afro rizado y natural, le decían "micrófono" y "fósforo" o le preguntaban si había metido su dedo en un enchufe eléctrico. Pero en vez de deprimirse, se puso a trabajar: En cinco años ha creado el blog popular Miss Rizos, diseñó la camiseta que dice "Yo Amo Mi Pajón" y que se vende muy bien, abrió un salón de belleza de pelo natural en Santo Domingo, y ha ganado más de 38.000 "me gusta" en su página en Facebook. Hasta viaja a escuelas y a campamentos para dar talleres en pelo natural a chicas jóvenes. Hoy Carolina ha visto un marcado cambio y además de recibir menos insultos estúpidos en la calle, ahora ve cabezas de rizos naturales "¡por todas partes!".

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Bianca Frias con sus sobrinas en Nueva York.

photo: Franziska Castillo

"Es mucho trabajo", dice, "pero es tan gratificante que te digan: 'Mi hija vio tus fotos y ahora ama su cabello' o ver a chicas llevar su cabello natural y decir en voz alta: '¡Yo amo mi pajón!' ".

Si conoces la cultura latina, entonces ya sabes que esto es casi una revolución.

Aunque aproximadamente un 90 por ciento de los dominicanos tienen orígenes africanos (y el pelo rizado que esto implica), muy pocos los aprecian. De hecho, muchos lo niegan. En un censo reciente, entre el 80 y el 90 por ciento de los dominicanos en la isla describen su raza como "indio" o "blanco", y solo del 4 al 11 por ciento se llaman "negros".

Las razones son complicadas e históricas. Cuando los esclavos haitianos se levantaron contra los franceses y ganaron su libertad en 1804, la esclavitud continuó en su vecino Santo Domingo, que estaba bajo el dominio español. La forma más fácil de prevenir que los esclavos afro-dominicanos se unieran a la rebelión haitiana era convencerlos de que eran diferentes a los haitianos --más "indios" o "blancos", parecidos a los colonizadores españoles, que "negros".

Hoy esta historia aún tiene sus repercusiones en muchísimos aspectos, como por ejemplo el estilo de cabello de las mujeres. Pero gracias a mujeres como Miss Rizos, eso está cambiando.

Bianca Frias, una maestra de preescolar de la ciudad de Nueva York, recuerda como se hacía un tratamiento químico para alisar el cabello desde los 7 años hasta la universidad--por tanto tiempo que no recordaba cómo era su pelo natural. Cuando por fin dejó que su cabello creciera sin tratarlo, "me quedé estupefacta", recuerda Bianca, quien ahora tiene 25 años. "¡No tenía ni idea de que mi pelo era así de rizado!".

Aunque a veces le preocupa lo que dirán otros dominicanos de su cabello (aún recuerda que los estilistas en la República Dominicana le decían que tenía "pelo malo" de niña), adora su look natural actual. "Mi fro rizado definitivamente va conmigo", dice. "Me siento más divertida, loca y creativa".

Para Carolina (Miss Rizos), el proceso fue un poco más duro: intentó dejar los tratamientos químicos seis veces, y eventualmente se cortó el pelo cortito para empezar de nuevo. "Estoy apenas APRENDIENDO cómo amar y apreciar mi cabello

enrollado, ensortijado, crespo, rizado y grueso porque me han ENSEÑADO durante todos estos años que una mujer hermosa tiene el pelo largo y liso", confiesa. "Por optar por un estilo natural, he aprendido a amar todo de mí tal y como es".