Hay personas que sueñan con ser artistas, arquitectos, periodistas, abogados y en estos tiempos, hasta youtubers. Aunque todos tienen sueños distintos, el camino para alcanzar los sueños -usualmente- es el mismo y se caracteriza por tener curvas y cráteres. Claro, estoy hablando en sentido figurado, pero ya mismo te contaré a qué me refiero. Hasta el día de hoy, no he conocido a alguien que me diga que su travesía para hacer sus sueños realidad haya sido un paseo tranquilo y sin complicaciones, sino todo lo contrario. El problema es que a veces se cometen los mismos errores una y otra vez.

1

La expectativa de obtener resultados rápidos es un error.

De seguro has escuchado el dicho muy popular: “Roma no se construyó en un día” y es que, además de ser cierto, lo único que puedes esperar rápido es la comida que calientes en el microondas. Debes hacer un plan con tus objetivos y es muy importante que le asignes un tiempo específico para que lo realices. Ojo, no pierdas de vista que debes ser realista en todo momento.

2

Nunca veas el fracaso como una razón para renunciar.

Debes estar súper clara que, las cosas no siempre salen a la primera. Los obstáculos en el camino son parte del proceso. Por eso debes verlos como una señal de que debes seguir esforzándote más y quizás evaluar cómo estás haciendo las cosas, pero renunciar no está permitido.

3

La rutina diaria puede resultar aburrida, pero debes tener paciencia.

La consistencia y determinación son dos claves fundamentales para el éxito de tus sueños. Si quieres conseguir resultados, no puedes estar intentando cosas diferentes todos los días. La idea es que cada día logres perfeccionar las actividades que haces para alcanzar tus sueños.

4

El poder de tus pensamientos te puede llevar a distraerte en un abrir y cerrar de ojos.

¡Enfoque, enfoque, enfoque! Repítelo todos los días y grábalo en tu mente. Cualquier oportunidad que te des para quitar la mirada de la meta, puede ser contraproducente para hacer tus sueños realidad.

5

Si no eres realista, alcanzar tus sueños será más difícil.

Se vale soñar en grande y aspirar a las mejores cosas, pero con los pies en la Tierra. Evalúa aquellas cosas que son más accesibles para ti en el momento y, trabaja más fuerte para alcanzarlas. Poco a poco, las cosas irán tomando su lugar e irás escalando.

6

No prepararte para fallar es otro error craso.

Mi madre siempre me dijo que tengo que llevar dos sacos, el de fracasar y el de ser exitosa. Ahora bien, si fracasaba no era para quedarme llorando, lamentándome porque no fui exitosa. Todo lo contrario, era una oportunidad para levantarme más fuerte y renovada para intentarlo hasta lograrlo.

7

Sentirte insegura es tu peor enemigo.

Si no tienes la capacidad de creer en ti y en tus habilidades para lograr lo que te propones, otras personas tampoco lo creerán. Todo comienza por ti. ¡No lo dudes ni por un segundo!

8

Si no revalúas tus planes puede ser que nunca alcances tu meta.

La revaluación es fundamental. El plan que escribiste no lo hiciste en piedra, así que es súper válido que tomes el tiempo para evaluar cuán eficientes están siendo los objetivos que trazaste. De este modo, podrás eliminar lo que no está funcionando y agregar nuevos métodos que te acerquen más a la meta.