De tan solo pensar en las fiestas de Navidad, siento una felicidad instantánea que no puedo explicar. Para mí, es la época perfecta para reconectar con tus seres queridos, ya sea que estés cerca de ellos o vivas a distancia. Cuando se unen, algunos se dedican a la decoración, otros se toman bien en serio lo de ser chefs, mientras que otros -como yo- nos damos a la tarea de pensar en el entretenimiento. No hay oportunidad para estar enojados recordando cosas del pasado. Es una época de armonía y paz.

Sin embargo, para los que viven lejos de casa, regresar para las fiestas puede ser un problema económico. Por tal razón, a continuación, comparto ocho maneras en las que puedes ahorrar rápido y asegurarte de no quedar en bancarrota. La idea es que pases una temporada tranquila con tus familiares.

1

El primer paso es preparar un presupuesto.

Estoy segurísima de que esto lo has escuchado miles de veces, pero simplemente no existe otro primer paso. Para tener control de tu dinero, debes desglosar tus gastos y entradas. Una vez tengas esto, debes segmentarlo por prioridades, es decir aquellos gastos que no puedes eliminar como el transporte, la renta, la comida y el teléfono. El resto puede ser eliminado o modificado. En este caso, si tienes que comprar pasaje de avión, debes considerarlo como gasto adicional.

2

Olvídate de las tarjetas y acostúmbrate a tener dinero en efectivo.

Aunque no lo creas, utilizar tarjetas de crédito o débito te hará gastar más de lo presupuestado. Si tienes dinero en efectivo puedes controlarlo y seguir al pie de la letra el presupuesto.

3

El dinero que presupuestes para los regalos sácalo en efectivo y guárdalo en un sobre.

Este truco es muy parecido al anterior, pero aquí estarías destinando el dinero a algo específico. Siempre y cuando el presupuesto sea suficiente para comprar regalos, puedes hacerlo, de lo contrario mantente firme en cumplir con las prioridades.

4

Sorprende a todos con regalos hechos por ti misma.

Esto puede ser una opción que te beneficia económicamente y también, le da un sentido especial. Si ves que no te alcanza para comprar regalos, puedes optar por algunos detallitos sencillos y delicados hechos por ti.

5

Cocina todos los días un mes antes de tu partida y ahorra ese dinero para cuando regreses.

Si hay una forma fácil de gastar dinero es comiendo fuera de la casa. Es muy probable que con lo que gastas en una cena, puedas comprar las cosas para hacer hasta tres comidas para la semana. ¡Así que ponte las pilas!

6

Haz intercambio de regalos con tus amigos.

Quizás a tu familia inmediata quieras llevarle un regalito a cada uno, pero en el caso de los amigos, puedes optar por hacer un intercambio, ya que solo te tocaría regalarle a uno en vez de a todos.

7

Busca ofertas para pasajes de avión con tiempo.

Antes se decía que los mejores precios para boletos aéreos se encontraban a las 3 a.m. Bueno, eso ya quedó en el olvido ya que existen múltiples formas de monitorear los costos. Aplicaciones como Hopper y Google Flights, te informan si el costo subirá o bajará y cuándo es el mejor momento para comprarlo.

8

Cómprate un cochinito y deposita el cambio que te sobra todos los días.

Esto sí que es un truco de la vieja escuela. Los padres tienden a utilizar este método para enseñarle a sus hijos la importancia del ahorro. En este caso, el cochinito funciona para que guardes el dinero del cambio y no te tientes a usarlo para otra cosa. Así cuando regreses de las fiestas encontrarás al cochinito más pesadito.