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El pasado martes 27 de octubre, un mural realizado por un grupo de mujeres, apareció vandalizado, o mejor dicho, censurado en la avenida Fernández Juncos, una concurrida vía en San Juan, Puerto Rico. El colectivo Moriviví, todas artistas jóvenes muralistas puertorriqueñas, creó hace un año, un mural donde aparecen dos cuerpos de mujeres desnudos, con  mariposas monarcas alrededor y donde los senos tienen una presencia sobresaliente. El mismo fue realizado con el propósito de erradicar la violencia contra las mujeres, concienciar sobre el tema y la búsqueda de respeto a la mujer.

Ya el mural había sido vandalizado previamente, y para julio de este año fue restaurado. Pero la pieza apareció la mañana del martes 27 de octubre, alterada con pintura blanca tapando los senos y el área pélvica, en forma de ropa interior.  Al parecer alguien se sintió incómodo con lo natural.

Tan pronto se dispersó la imagen y la noticia en los medios sociales, fueron cientos los usuarios que mostraron indignación y denunciaron tal acción. Acto seguido, un grupo de mujeres de diversas profesiones y edades, llegaron hasta el lugar y en un acto de protesta, decidieron despojarse de sus camisas y pararse con los senos al aire, como se presentaba el mural en un principio. En poco tiempo,  las fotos se dispersaron en los medios sociales y una ola de comentarios de distintos puntos de vista se convirtió en un trending topic.

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Pero, esto no solo quedó en el plano físico. Fueron muchos los que denunciaron que a su vez, la plataforma social Facebook le censuró sus fotos y se las eliminó de sus muros de noticias. Ya sea por una denuncia de usuario a usuario, o de la administración del portal cibernético, lo cierto es que se pudo ver cómo las fotos de mujeres protestando con los senos al aire también fueron vistas de manera obscena.

ADVERTENCIA: FOTO EXPLÍCITA ADELANTE. CONTINÚE BAJO SU PROPIO CRITERIO. 




photo: José Antonio Rosado

El colectivo, junto a la organización Paz para la mujer, consiguieron el permiso para realizar este mural como parte de la celebración el 25 de noviembre del Día Internacional de Erradicar la Violencia hacia la Mujer. “La violencia hacia la mujer radica sobre cómo ha sido y es vista la mujer ante los ojos de la sociedad. En esferas intelectuales esto pudiera ser un tema ‘ya demasiado común’, pero sigue siendo urgente. Erradicar la violencia hacia la mujer, es erradicar la imagen que aceptamos de la mujer. Para presentar esto al transeúnte cotidiano nuestro mural tenía que competir con los billboards (EN ITALIC) que forman parte del bombardeo publicitario que distorsiona la imagen de la mujer presentando unos cuerpos irreales, inalcanzables, hipersexualizados y cosificados para vender productos. Por ello, presentamos llanamente el cuerpo de una mujer latina y negra, con un seno más grande que el otro. Esa es la mujer que existe, esa es la mujer que debemos aceptar y la que debemos proteger”, escribió el colectivo en su página de Facebook.

Egresadas de la Escuela Especializada Central de Artes Visuales, el grupo de siete mujeres está compuesto por: Joy Díaz Marty, Sharon Nichole González, Estefanía Rivera, Ariadne Rodríguez, Raysa Raquel Rodríguez y Anamarie Sierra. Pero fueron muchas más mujeres las que se unieron a esta manisfestación.

Amárilis Pagán Jiménez, directora ejecutiva de Proyecto Matria, una iniciativa que trabaja para adelantar el desarrollo económico de las mujeres de Puerto Rico y activista en pro de la mujer, se unió a esta manifestación pacífica pero contundente. “Yo fui un poco más libre. Por mí. Claro. Pero también por las demás mujeres que viven esta Isla. Cuando creíamos que nuestros cuerpos eran campo seguro en el que nosotras mandábamos, un acto vandálico contra el mural de Moriviví y Coordinadora Paz para la Mujer nos recordó algo que sabíamos: nuestros cuerpos siguen siendo campos de batalla y nadie nunca nos pidió permiso para usarlos’, recuerda sobre su experiencia el día de la manifestación. “Cuánto agradezco a la vida el que me haya permitido ser parte de este evento de hoy. Liberarme. Retar. Trabajar por la libertad y el respeto a los cuerpos de otras mujeres que tal vez nunca conoceré, que quizás no han nacido pero que sentirán el efectos de las alas de mariposas que agitamos hoy. Mujeres y hombres solidarios’, añade.

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Y no solo en un mural. Hemos visto actos de censura en los medios digitales a nivel mudial, cuando imágenes como amamantar, algo tan natural, han sido denunciadas como ofensivas y vulgar. Y como olvidar cuando un grupo de madres realizó una manifestación en una tienda de un conocido centro comercial en San Juan, por prohibírsele darle sus pechos a sus hijos en lugares públicos. Y peor aún, cuando el espacio destinado para alimentar a sus hijos era en el baño. ¿De cuando acá nosotros, los adultos, los seres humanos, comemos en el baño?

Hace sólo unos meses, también se suscitó otra manifestación llamada Tetada en un nuevo centro comercial, cuando un guardia le pidió a una madre lactante que debía hacerlo en otro lugar. Mujeres, madres y activistas no tardaron en organizarse y llegar a las inmediaciones. Entre ellas Teta Exclusiva, un grupo de madres que buscan concienciar a la población sobre las leyes que protegen los derechos tanto civiles como laborales de las madres lactantes.




photo: Erykah Badu

¿Lo natural es incómodo? ¿Hasta cuándo? ¿Hasta cuando se perpetuará que nuestros pechos, senos o tetas sean algo oculto, prohibido o en el peor de los casos algo obsceno? Pero, y ¿por qué se sigue aceptando la publicidad de cuerpos “perfectos” y pechos al aire de manera que satisface solo al hombre y su discurso patriarcal, machista y sexista? ¿Es que acaso se olvida que la naturaleza en su perfección, les dio los pechos a las mujeres para amamantar con lo mejor a sus crías?

La transformación y evolución del discurso feminista ha trascendido las manifestaciones y la manera en que estas logran notoriedad y respeto en la sociedad. Ya en el siglo 21, las mujeres no solo buscan, si no que han logrado, que se reconozcan sus derechos y el respeto de algunos sectores de la sociedad. Sí, algunos. No solo por un alto a la violencia en contra de la mujer, si no el derecho a ser escuchadas, a poder tomar decisiones propias, a andar solas en las calles y a la utilización de su cuerpo de acuerdo a sus necesidades, sin ser juzgadas ni vistas como un acto de rebeldía o desafío, sino, de un acto natural con el derecho que tiene cada individuo.


Si hay algo que debemos aplaudir es que el arte, en uno de sus fines, es el intercambio de ideas y de esto se trata. Además de crear emociones en quien lo ve, invita a pensar y hasta incomodar, con el fin de provocar un cuestionamiento, una idea, una acción. El arte es reflejo de los días que se viven y de los temas que nos conciernen.

Al colectivo Moriviví, gracias, porque con esta situación se discutirá el tema, se le dará presencia en los medios de comunicación y la discusión llegará a las esferas pertinentes, para lograr el intercambio de ideas que solo nos harán avanzar. Estamos en el año 2015 y nos encontramos en un momento de evolución, en un momento de crisis, desde donde aflorará lo mejor como sociedad y como país, pero para esto, debemos incomodarnos, debemos salir de la zona cómoda. El mundo avanza y no nos queda otra que avanzar con él. Es de la única manera que evolucionaremos como humanos y como país. No hay de otra.