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“Yo me quedo en Puerto Rico” o “De aquí yo no me voy’”, como quiera que se escriba sugiere lo mismo: Es la resistencia a la idea de que no hay un futuro para los residentes de Puerto Rico. A diferencia de lo que muchos opinan y se reseñe a diario en la prensa, existe una nueva generación de puertorriqueños que rechaza la idea de abandonar lo que conocen como su tierra.

La isla caribeña experimenta desde hace años la fuga de miles de ciudadanos al extranjero. Las estadísticas de quienes abandonan el Estado Libre Asociado continúa en aumento, y actualmente Puerto Rico es la segunda nacionalidad latina con más habitantes en los Estados Unidos después de México. Solamente en 2013 alrededor de 74,000 personas emigraron.

El pasado mes de junio el gobernador de Puerto Rico, Alejandro García Padilla, declaró la isla en bancarrota al no poder pagar la deuda de 72 billones a sus acreedores, quienes invirtieron en distintos bonos públicos. Esta crisis económica es precisamente una de las razones por la que muchos puertorriqueños deciden comenzar una nueva vida en ciudades como Orlando, Miami, Nueva York, Los Ángeles y Chicago, donde aseguran poder encontrar una mejor calidad de vida y mayores oportunidades de empleo. A los que se quedan les toca lidiar a diario con este tema, y es probable que en cualquier círculo de personas alguien conozca o esté en el proceso de despedirse de un familiar que haya optado por este camino. Pero, aún en contra de los números y estadísticas, no todos se quieren ir.

Recientemente, se ha visto en los medios sociales una ola de estudiantes y jóvenes profesionales que han ir en contra de la corriente. Quienes se unen a este movimiento en las redes, entre muchas otras razones, mencionan los atributos naturales del terruño, la familia y el hecho de que la isla es su hogar. Y es así como contagian a otros con su positivismo colectivo.

Movimiento en las redes sociales

La emprendedora Alessandra Correa, fundadora de Puerto Rico Gourmets Products e INprende y presidente de Mi Madre Inc, creó la iniciativa en los medios sociales con el hashtag #yomequedoenPR para apoyar la idea de "ser parte de la solución" y emprender. Muchos boricuas se unieron y compartieron la imagen.

Claudia Serbiá, comunicadora y relacionista profesional es parte de este movimiento. La joven empresaria, y madre de una niña, Uma, cree en quedarse y echar pa’lante en Puerto Rico. Activa en las redes sociales, Serbiá decidió presentar algunos lugares turísticos y naturales con el hashtag #yomequedoaquí. Ha tenido la oportunidad de viajar a muchos lugares, pero está clara que Puerto Rico es un buen lugar para vivir.

“Lo más que me gusta de mi islita es la facilidad y el acceso que tenemos para llegar a un lugar paradisiaco en 10 minutos, ya sea playa o montaña; y la calidez de su gente. Por más difícil que esté la situación, nuestra gente es feliz”, dice la originaria de San Juan. Para Serbiá “es una cuestión de actitud”. “Hay que salir de lo negativo, por más malas que estén las cosas, hay que ir pa’ lante y aportar. Si las cosas están malas por un lado, mejorémoslas por otro”.

El convertirse en madre fue un proceso en el que aprendió e identificó las necesidades de los padres, y fue inspiración para abrir en marzo pasado En una Nube, una tienda de diseño para chiquitos cool. Los padres pueden encontrar ropa y artículos para niños, de artistas locales e internacionales, y alternativos, estilos que no conseguirán en cualquier lugar. Y es que a la empresaria le gusta ser diferente, tener estilo propio y salirse de la norma. Lo interesante de este lugar es que además da espacio a artistas locales para presentar y vender sus piezas.

Claudia Serbiá

Claudia Serbiá y su familia.

photo: Pablo Patrignani

Quedarse local

El quedarse en la isla ha trascendido las conversaciones en las redes sociales. Bajo este contexto, estudiantes de Comunicaciones de la Universidad del Sagrado Corazón en Santurce nombraron "De Aquí, Yo no me voy", al programa televisivo creado por ellos y transmitido en vivo por el canal de televisión Puerto Rico TV. En él, demostraron lo aprendido durante sus años de estudios y trabajaron un tema que les concierne como jóvenes universitarios a punto de graduarse. Destacaron personalidades, eventos, lugares y actividades que representan a Puerto Rico y sus atributos, razón por la cual, se quedan en la isla.

El resurgir se ve en la calle. La moda, la música, el arte, el teatro, la gastronomía y el turismo son algunas de las industrias que tienen nuevas caras. Caras jóvenes. Emprendedores con ganas de una mejor comunidad, una mejor sociedad y un mejor lugar para vivir. Lo mejor es que la gente está siendo genuina. Creen en sus proyectos, se empoderan de ellos y son exitosos.

Mientras la crisis pasa, hay quienes lo ven como una oportunidad de desarrollar y gestionar esa idea que siempre habían querido realizar y le da vueltas en la cabeza. El público goza y se interesa cuando ven proyectos creativos y genuinos. Y es que el atreverse está de moda. Atreverse a tomar decisiones y ponerlas en marcha. 

Bien es el caso de Santurce es Ley, la unión de arte independiente de artistas locales que retoma parte de la ciudad como espacio para dialogar a través del arte en murales.

Santurce es Ley 5 (SEL5) es el primer festival cultural en Puerto Rico organizado por artistas, galerías independientes y la comunidad en un esfuerzo de reafirmar a Santurce como la meca del arte en Puerto Rico logrando unir micro proyectos de la escena de arte independiente durante un fin de semana.

También es el caso de El Departamento de la Comida. Tara Rodríguez emprendedora y empresaria creó esta empresa que fomenta la agricultura local ecológica y promueve la alimentación sana a través de productos de agricultores del patio. Y qué tal La Mafia PR, una plataforma digital que apoya la gastronomía local y promueve negocios de comida alrededor de la isla, con reseñas, fotos e información de interés.

El apoyo a lo local es evidente. La calle Loíza en Santurce es uno de los sectores con mayor crecimiento empresarial en los últimos años. Una nueva ola de empresarios boricuas están dando de qué hablar. Restaurantes, cafés, boutiques y bares convierten al sector en un atractivo paseo actual de arte, originalidad y buen gusto. 

Sin duda, la crisis trae consigo el despertar y el resurgir de una nueva sociedad en Puerto Rico. Reconocerse y aceptarse como isla, para así empoderarse y hacer suyo al que consideran es su país. Conscientes de que tienen el potencial de crear una sociedad con cultura, estilo, identidad propia y representar lo que son. 

A aquellos que se han ido, ojalá puedan inspirarse con este nuevo movimiento y el renacer nacional, y regresen trayendo consigo todo lo conocido y aprendido en otras tierras. Mientras, desde la isla, muchos de los que se quedan hacen la diferencia.